
Material didáctico
¿Por qué enseñarlo?
¿Por qué hablar de esto en el aula?
Se puede enseñar migración, exilio, desarraigo e identidad porque no son ideas abstractas: son experiencias reales que transforman la vida cotidiana, el lenguaje, los afectos y la forma en que cada persona entiende quién es y dónde pertenece.
Estos temas, además, se vuelven especialmente abordables y potentes cuando se trabajan desde la literatura latinoamericana contemporánea, ya que allí aparecen voces que narran el desplazamiento, la pérdida y la reconstrucción con matices, contradicciones y belleza, abriendo conversaciones profundas sobre hogar, frontera y comunidad.
Aprender sobre migración y desarraigo trae beneficios concretos: desarrolla empatía, mejora la lectura crítica y ayuda a reconocer cómo se construyen (y se disputan) las identidades en contextos de movimiento y desigualdad. También fortalece la capacidad de escuchar y contar historias con responsabilidad, poniendo en el centro memorias y experiencias que muchas veces quedan fuera de los relatos oficiales.
Y lo mejor: puede ser divertido e interesante porque no se enseña como un listado de conceptos, sino como una exploración dinámica, casi como recorrer una cartografía viva de textos y voces.
Se puede “viajar” por relatos, mapas afectivos, cruces de lenguas y formas de extranjería, descubrir cómo una palabra cambia de sentido al cruzar una frontera, o cómo un recuerdo se vuelve archivo y resistencia; en esa búsqueda, la lectura se transforma en aventura cultural y la escritura en un espacio para imaginar, conectar y comprender el mundo desde otros márgenes.



Vinculación
El 11 de diciembre, el Instituto de Estudios Secundarios de la Universidad de Chile (ISUCH) vibró con la “Jornada de Memoria, Exilio y Desarraigo”, organizada por las docentes Mariela Mercado, Antonia Sarmiento y Katherine Ibarra.
Una invitación profunda a mirar adentro: reflexionamos sobre las huellas migratorias que marcan nuestras historias, esos raíces arrancadas que florecen en nuevos suelos. Historias de estudiantes que cargan mundos enteros en sus mochilas, tejiendo identidad entre el ayer y el mañana.
¡Gracias por ser parte de este viaje colectivo!


