Poemas


Province Perdue
Comme si nos parents
s’étaient endormis
sans mourir
Nous reste une maison qui parle
algues et tourments
pierre de fleuve et ombre froide
Le rire d’une famille disparue
Une étoile aboie dans les ruines
des loques brûlent
dans la rage des collines
Luis Mizón
Marée basse
suivi de Six Arbres
Luis Mizón
L’ARBRE DU PAYS DE MA SOIF
Je dessine sans me lasser
le pays de ma soif
le bleu sans repères
la blessure du ciel
laisse une tache de lumière
au milieu de la garrigue
l’arbre invente son lieu de repos
son oasis d’ombre
elle est la source d’une conversation
interminable
sous la nudité d’un ciel inconnu
il ouvre les bras
il saute plonge
tombe et rebondit
les bras ouverts
toujours vers le haut
il se lève dans la piscine olympique du ciel
entouré par les trompettes
dorées de la nuit
et l’écho qui s’effrite
la tache de lumière
est aussi son silence
assourdissant



Clasificada nazco como mujer.
Eterna esposa entre ollas, platos, calcetines, escobas, cocinas, papillas y cedazos.
Río en mi apostolado de sábanas.
Aséptica rechazo ambigüedades:
defiendo el-legado-del-espíritu,
mientras exorcizo el presupuesto.
Funcionaria del tiempo distribuyo los mil y un días en flagrantes compromisos, cumpleaños y bautizos. Toda una red de conductas hidrópicas, purgativas. La soledad me marca en las ferias y en las plazas. En el instinto me refugio.
Me controlan la matriz.
Me postergan, me limitan, dosifican la ternura y las palabras.
Planeamientos de alto nivel condicionan mis esquemas. Sobre el parir o no parir
hablan.
Ponen odio y miedo.
Me lanzan por el rostro las leyes, la religión o las costumbres
Y a ti que te sonríes, te borraré del Paraíso.​​
Hembrimasoquismo
Alicia Galáz
Círculo cerrado
Alicia Galáz
La madre Rosa tiene un hijo Juan y ese hijo Juan tiene un hijo Pedro, entonces la abuela Rosa aconseja a su nieto Pedro que cuide de su padre Juan en los últimos días de su vejez.
El hijo Pedro entierra a su padre Juan
y cruza por la vida engendrando a Francisco, Inés, José, Mario y Jorge, que luego sepultan a su padre Pedro para todos ellos engendrar las Rosa, los Juan, los Pedro, los Francisco, las Inés,
los José, los Mario y los Jorge,
enterrando y engendrando ad aeternum.​​


Como Moisés mirando a Valparaíso desde lo alto
Eduardo Embry
Entonces, subí a la cima
más alta de estos cerros,
y consolándome, más como poeta
que corredor de propiedades,
me dije:
“He ahí la tierra que Dios
nos ha dado”.
Abajo y en la lontananza
se ven montes, llanos,
la extensa, delgada franja de tierra
con sus manchas
de verde intenso, sus claros y oscuros,
toda la mar se ve,
árboles con frutos rojos,
blancos y azules,
jovencitas y jovencitos rubios como el trigo,
para escoger, todo a la mano.
Después que murió Moisés,
esa visión dada desde arriba
puede que desaparezca y aparezca,
(como típica página del cielo)
pero no los avisos de sus enemigos:
“He ahí la tierra
sólo para ver
y no tocar”.
Enxeimplo del manuscrito que con el agua se borra
Eduardo Embry
Este es un manuscrito que con
el agua pura de la memoria,
día a día, se está borrando;
en archivos medio borrosos
me lo encontré, aunque no era
una tortilla loca, rodaba como si lo fuera;
debajo de una mesa, o de una silla,
con el pie la detuve,
y no es que fuera realmente
un racimo apiñado y denso,
sin muchas preguntas, muy suavemente
qué delicioso manuscrito fuera,
quise poner su vino en mi boca,
pero como no lo alcanzaba,
me dije: ‘estas uvas ya no me gustan’;
este es uno de los pocos manuscritos
más antiguos que se conocen
que con agua pura de la memoria
se borra.


Valparaíso
Gitano Rodríguez
Yo no he sabido nunca de su historia,
un día nací allí sencillamente,
el viejo puerto vigiló mi infancia
con rostro de fría indiferencia,
porque no nací pobre y siempre tuve
un miedo inconcebible a la pobreza.
Yo les quiero contar lo que he observado
para que nos vayamos conociendo
el habitante encadenó las calles;
la lluvia destiñó las escaleras,
un manto de tristeza fue cubriendo
los cerros con sus calles y sus niños.
Y vino el temporal y la llovizna
con su carga de arena y desperdicio,
por ahí pasó la muerte tantas veces,
la muerte que enlutó a Valparaíso
y una vez más el viento como siempre,
limpió la cara de este puerto herido.
Pero este puerto amarra como el hambre,
no se puede vivir sin conocerlo,
no se puede dejar sin que nos falten,
la brea, el viento sur, los volantines,
el pescador de jaibas que entristece
nuestro paisaje de la costanera.
Primero de Mayo en la Plaza
del Pueblo
​
En la plaza del pueblo
01 de mayo 71.
Tienes que cantar para todos los trabajadores
que se reúnen aquí.
Así se despiertan muy temprano
de lo contrario no se llega a la gente
Cuadrado permanece vacío.
Inmediatamente oyen los altavoces
que ellos llaman voluntarios
para transportarlos.
Usted tiene que llevar varios corredores
hasta el punto de partida
Trabajo de maratón
que en la colina de Playa Ancha
Se va a extenderse.
Después de haber completado este paso se comienza de nuevo
y la gente viene.
Aquí vienen los hombres del puerto
con sus herramientas de trabajo,
la plaza se cubre con banderas,
Todavía la gente vino
con banderas y pañuelos.
Saludando a los estudiantes
que llena la plaza
con clarinetes y canciones,
los sonidos del tambor y clarinete
Él llama a todos a luchar.
Cantando una canción que dice:
que ahora nadie ni nada nos detendrán.
Gitano Rodríguez



